Es tiempo de acompañar y de dar nuestra mejor versión

“Educar es impregnar de sentido todo lo que hacemos en cada momento”

(Paulo Freire)

Este curso se han cumplido veinte años desde que comencé mi carrera docente; un camino extraordinario, lleno de momentos inolvidables; un camino que repetiría con los ojos cerrados; un camino que jamás imaginé que me haría pasar por esta crisis sanitaria que nos ha llevado a confinarnos en nuestras casas y que va a traer consecuencias  sociales y económicas sin precedentes.

De la noche a la mañana todo cambia y tenemos que reinventarnos y pensar en este nuevo escenario y en cómo vamos a reconducir nuestras  vidas y también nuestras clases. Creo que más que nunca es momento de pararnos y  pensar. Estos días me estoy acordando mucho de la anécdota que se atribuye a Fray Luis de León, cuando comenzó su clase en la Universidad de Salamanca, tras varios años encarcelado,  pronunciando la famosa frase “Como decíamos ayer”. 

El lunes tuvimos fiesta local, por lo que ayer fue mi primer día de clase virtual. Lo cierto es que estos días no tenía nada claro cómo iba a empezar. Lo que sí tenía clarísimo era que no  iba a hacerlo como si aquí no hubiera pasado nada, cuando la realidad es que ha pasado “todo”. Tras muchas dudas decidí que haría una página web, FOLencasa , para trabajar con mi alumnado y en la que voy  a abrir una pestaña para el profesorado que pueda necesitar recursos o ideas en estos tiempos extraños; una página web en la que de momento lo único que he colgado es un vídeo que he enviado a mi alumnado. En este vídeo he utilizado un juego de magia  para captar su atención, tratar de reflexionar sobre esta crisis y darle un poco de sentido a todo esto que estamos viviendo.

Tiempo habrá para meter recursos y actividades, con sentido, pensadas y meditadas… porque si algo vamos a tener en este confinamiento es tiempo. Confieso que no tengo ni idea de si este es el camino adecuado o no. Al igual que con el tema de las metodologías considero que no hay recetas mágicas ni universales. Voy a tratar de compartir reflexiones que he hecho a lo largo de este tiempo de confinamiento; no porque crea que sean la receta mágica y universal, (que en absoluto lo creo, pienso que  hay tantas recetas válidas como personas y contextos) sino por si a alguien le puede servir para algo en estos tiempos de incertidumbre.

Creo que es tiempo de ponernos en la piel  de nuestros/as alumnos/as, que tienen que estar igual de asustados y descolocados que nosotros. Es tiempo ( y siempre lo ha sido)  de no creer que lo más importante son las tareas escolares, o la materia que impartimos, o esa clase que no se pueden perder, como si fuera  tan trascendental que fuera a cambiar el destino de la humanidad. Lo cierto es que ni ahora ni antes esto era lo más importante. No estoy diciendo que la educación y la formación no sean valiosas, soy una firme defensora de su necesidad a lo largo de toda la vida y dedico mi vida a ello.

Es tiempo de pararnos y pensar que quizás no en todos los hogares se está viviendo esta situación como la estamos viviendo en nuestras casas. La realidad se impone, esta vez  todavía con más fuerza.  En muchísimas casas no sería raro que lo que ahora más preocupe sea la  falta de ingresos; en otras a lo mejor no hay los medios que presuponemos en cuanto a internet, impresoras y ordenadores; en otras quizás el confinamiento  y la convivencia obligatoria se estén convirtiendo en una auténtica pesadilla; en otras habrá personas enfermas; en otras, una grandísima preocupación por los familiares mayores, que a veces se han tenido que quedar aislados. Es tiempo de ser flexibles y empáticos, de  poner el factor  humano por encima de todo lo demás.

Es tiempo, desde mi punto de vista, de parar para tomar conciencia del lugar en el que estamos, de pensar hacia donde nos queremos dirigir y qué vamos a necesitar en el camino, para que lo que hagamos no se convierta en una carrera a ciegas, sino en un camino donde lo que estemos haciendo cobre sentido, aporte valor y nos haga avanzar en la dirección correcta.

Es tiempo de apoyar, de acompañar, de motivar, de escuchar, de preguntar más que de responder, de no dar nada por sentado, de ser flexibles, de aprender a esperar, de agradecer y de compartir.

Es tiempo de poner  nuestra mejor versión  como docentes al servicio de nuestro alumnado. Es tiempo de confiar en nuestros/as alumnos/as  y hacerles descubrir el grandísimo potencial que tienen para  aportar valor  a los demás desde sus casas, con pequeños gestos, que a veces son los que marcan las grandes diferencias y  logran las transformaciones importantes.

Es tiempo, en fin, de aprender a bailar con la incertidumbre.

Quiero expresar mi agradecimiento infinito a esa comunidad virtual de docentes que tanto me inspira y a todas las personas que están trabajando desde los equipos directivos  y desde otros ámbitos, para que todo pueda avanzar  en este nuevo escenario educativo que se nos presenta.

¡¡Muchísimo ánimo a todos/as!!!

 

Los nueve mejores capítulos del libro de Historias Embotelladas

Siempre que alguien me pregunta a qué me dedico le digo que tengo la profesión más bonita del mundo; que ser profesora me permite vivir cada día una historia diferente acompañando a mi alumnado, enseñando, disfrutando del camino y también aprendiendo mucho de ellos y de ellas.

Una de las historias más bonitas que he vivido últimamente como profesora es la de un proyecto llamado Historias Embotelladas. Mis alumnas de Estética  de Empresa e Iniciativa Emprendedora del curso pasado rehabilitaron un túnel  cercano a nuestro centro y lo convirtieron en la sede de una iniciativa cultural consistente en rescatar historias que alguien quisiera compartir. Al comienzo de este curso 2017/18 mi alumnado de Peluquería decidió retomar el proyecto yendo un poco más allá. Buscarían historias, poniéndose en contacto con diferentes colectivos locales y ofrecerían a cambio cortes de pelo y cambios de imagen. El objetivo  final era publicar un libro físico.

portada libroY aquello que parecía un objetivo imposible se convirtió en realidad. (Enlace al vídeo resumen del proyecto) Publicaron cien libros con treinta historias embotelladas. La presentación del libro se celebró el 6 de junio en la Casa de Cultura de Mieres ante más de ciento cincuenta personas, muchas de ellas directamente involucradas en el proyecto. Regalaron libros a las personas e instituciones que habían participado y publicaron la versión digital en las redes para que cualquier persona interesada se la pueda descargar.

Lo más bonito de este proyecto para mí ha sido su intrahistoria, aquello que desde fuera aparentemente no se ve. Historias Embotelladas 2.0 para mí ha sido una experiencia maravillosa, emocionante y  en la que he aprendido muchísimo, sobre todo de las ocho alumnas y el alumno que han sacado el proyecto adelante. El día de la presentación del libro les dirigí estas palabras  que hoy también quiero compartir aquí. (Enlace al documento) Lo hago como forma de agradecimiento y reconocimiento por su magnífica labor en  este sueño convertido en libro llamado Historias Embotelladas.

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Carta en una botella a las alumnas creadoras de Historias Embotelladas

Cualquiera que me conozca sabe que  me apasiona mi trabajo y que disfruto con todos y cada uno de los proyectos que mis alumnos sacan adelante. Proyectos increíbles que me dejan con la boca abierta y me hacen maravillarme ante el grandísimo potencial que tenemos en las aulas. Uno de los muchos proyectos de este tipo que he tenido este año el privilegio de disfrutar es Historias Embotelladas  . Mis alumnas de Estética de grado medio decidieron reacondicionar un túnel cercano al IES, como respuesta a un  Reto TMP de Valnalón. En este reto la emprendedora Beatriz  Rodríguez Álvarez (Pequeña Productora de Ideas) les propuso buscar un espacio en desuso y  dotarlo de una nueva utilidad. Las alumnas pintaron el túnel  y lo convirtieron en el eje físico de una iniciativa cuyo objetivo es que la gente deposite en botellas historias escritas en papel. El proyecto ha sido  un éxito y ha involucrado a varios colectivos de Mieres, que ya forman parte del mismo.

Pues bien, les prometí que al final de curso ellas también tendrían una historia embotellada escrita por mí. Y así es como un buen día les llegó esta convocatoria.

Se requiere su presencia en el túnel de Historias Embotelladas from Paz Fernández de Vera on Vimeo.

En el día señalado acudieron al túnel y se encontraron con 14 botellas, cada una con el nombre de una alumna. En su interior había una carta dirigida a todo el grupo y unas líneas personalizadas para cada una. También había un grano de café.

mi historia embotellada

Una vez allí cada una recogió su carta, que leería en su casa con tranquilidad. Reproduzco aquí la parte común a todas las alumnas.  Haciendo click aquí puedes si quieres acceder directamente al documento.

carta embotellada sin negroStudio_20170615_140422Quizás te preguntes qué significa el grano de café que había dentro de cada botella. Está muy relacionado con la historia que les leí ese día en el túnel. Si quieres leerla  haciendo click aquí puedes acceder al texto

 

 

La vida, una baraja y las clases de FOL

Este septiembre decidí comenzar el módulo de Formación y Orientación Laboral  (FOL) de un modo un poco peculiar. Nada más presentarme abrí mi bolso y saqué…una baraja de póker. Una vez aclarado el hecho de que no íbamos a convertir la clase de FOL en una timba, pregunté si había alguna voluntaria en la sala para hacer un  juego de magia. Enseguida salió una alumna, entre perpleja y divertida por semejante comienzo. Agradeciéndole su participación, le comuniqué que iba a ser ella la que hiciera el juego de cartas. Que yo solo le daría una pauta inicial y que mi labor consistiría en acompañarla en el proceso, porque creía que la magia la tendría que hacer ella. Le expliqué a toda la clase que eso era exactamente lo que pretendía con las clases de FOL: acompañar, guiar y orientar en un proceso en el que las propias alumnas serán las que harán la magia, las que jugarán la partida en primera persona. Y efectivamente, la alumna siguió mis explicaciones y la magia hizo el resto.

El juego consiste básicamente en barajar y a continuación ir generando cuatro grupos de cartas. Una vez establecidos esos cuatro grupos se van descubriendo las cartas que han ido quedando al principio y al final de cada grupo. Esas cartas que se van descubriendo me ayudan a explicar lo que pretendo con las clases de FOL.  Me resulta complicado explicarlo, por lo que he hecho un vídeo que me parece que ilustra bien las conclusiones a las que quería llegar con este juego.

La vida, una baraja y las clases de FOL from Paz Fernández de Vera on Vimeo.

Decía Josh Billings que “la vida consiste no en tener buenas cartas sino en saber jugar las que uno tiene”. Creo que la educación en general y en mi caso la FOL han de enseñar al alumnado a manejar sus cartas, para que sea capaz de sacar su AS y jugar así su mejor partida.

¿Qué cartas nos enseña a jugar la FOL?

  • Las cartas del Talento. Las cartas de Talento hacen referencia al descubrimiento de nuestras capacidades, de nuestro potencial intelectual, emocional y social; a la capacidad de  aprender a aprender;  a la necesidad del aprendizaje para toda la vida;  a la habilidad para visibilizar lo que podemos aportar  y como consecuencia hacer una búsqueda de empleo eficiente y adaptada a nuestras metas y competencias. Lo cierto es que encontrar y verbalizar esas capacidades no es siempre fácil. Por eso al final de la clase les entregué una carta de la baraja en blanco, que rellenarán al final de curso con aquellos talentos que han descubierto a lo largo de todo el año y que tendrán que seguir trabajando para llegar a buen puerto.
  • Las cartas de las Relaciones Laborales. Tienen que ver con la necesidad de integrarnos en el mercado laboral como trabajadores responsables,  con conocimiento de nuestros derechos, obligaciones y de todas las condiciones que rodearán nuestra vida laboral.
  • Las cartas de la Salud. Aluden a la necesidad de tener mentalidad preventiva; a la importancia de detectar y conocer los factores de riesgo presentes en nuestro entorno laboral; a la obligación de saber prevenir los riesgos laborales y medioambientales y adoptar medidas para trabajar en condiciones de seguridad y salud.
  • Las cartas del Trabajo en equipo. Se refieren a la necesidad de aprender a trabajar “con otros”. Estas cartas tienen también mucha relevancia y nos ayudarán a trabajar la  comunicación, la empatía, la asertividad, el compromiso, la escucha activa y la gestión de conflictos.

P.S. Una maga jamás desvela sus secretos, pero sí puede revelar la fuente que se ha encontrado en la biblioteca y que le ha ayudado a que la magia tenga un cierto soporte técnico. Puedes consultar dicha fuente en este enlace.

El reto de las gafas creativas

Hay  dos recursos comunicativos que me gustan especialmente para mis clases. Uno es el uso de objetos de la vida cotidiana que simbolicen un concepto importante  y otro es el hecho de contar historias de la vida real que nos permitan entender mejor lo que quiero tratar de transmitir  en el aula. Y así es cómo empecé el curso pasado mis clases de Empresa e Iniciativa Emprendedora: contando una historia y trayendo un objeto que me sirvió  de metáfora visual.

“Cuando era muy pequeña TVE decidió que el día de Reyes emitiría una película en tres dimensiones. Las 3D de aquella época, en la que solo había primera y segunda cadena, no tenían nada que ver con lo que ahora entendemos por 3D. Lo único que había que hacer era conseguir unas gafas rojas y verdes, que recuerdo que regalaban con el periódico  y que también podían ser de fabricación casera, y mirar a la pantalla. Llegó el día de la proyección. Apenas recuerdo nada de aquello, pero no se me olvida que en un momento dado mis primos, mis hermanos y yo nos quitamos  las gafas… y nos dimos cuenta de que había muy poca diferencia entre lo que se veía con ellas o sin ellas. Pero lo cierto es que decidimos volver a ponérnoslas  por si acaso, por si nos estábamos perdiendo algo que nos pasaba desapercibido”.gafas

En el fondo, lo que verdaderamente creo que tiene trascendencia de toda esta historia es que aquellas gafas nos ponían en una actitud consciente de búsqueda, de ver más allá, de descubrir una nueva realidad, de ver algo tan cotidiano como la TV con una nueva perspectiva. Era como si aquellas gafas tuvieran superpoderes, tuvieran la extraña habilidad de hacernos descubrir cosas que nos habían pasado desapercibidas.

Un día, justo antes de comenzar el curso pasado, volví a ver esas gafas  en una tienda, y al momento pensé que serían un buen recurso para explicar el primer día a mi alumnado  una parte importante de lo que pretendo con las clases  de Empresa e Iniciativa Emprendedora: que aprendan a redescubrir lo cotidiano, a ver las cosas desde diferentes perspectivas, con mirada creativa, con una mirada que les permita ver más allá de lo obvio, detectar problemas y proponer soluciones, tener recursos para poder convertir sus ideas en proyectos tangibles.  Y es que creo que el ejercicio consciente de tratar de descubrir nuevas perspectivas  se ha de enseñar en las aulas.

Tras contarles esta historia y experimentar toda la clase con las gafas que había comprado, les planteé un reto que denominé  “El reto de las gafas creativas”.  Les hice salir del aula y cuando volvieron a entrar se encontraron las mesas ubicadas en forma de cuatro equipos y un pliego  de Goma eva en cada mesa. Tendrían exactamente 20 minutos para diseñar unas gafas creativas que utilizaríamos el resto del año como “ancla visual” para recordarnos ciertas cosas. Se haría un concurso entre todas las gafas de varios cursos y habría un premio para el ganador.  ¿El único problema? Encima de las mesas no había tijeras y de cada pliego tendrían que salir unas cuatro gafas.

Dicho reto me serviría para tratar de explicar entre otras cosas la diferencia entre imaginación, creatividad e innovación. También  para sacar conclusiones  valiosísimas aplicables al mundo del emprendimiento y de la empresa que nos servirían de guía a lo largo del resto del curso.

Lo he documentado todo en esta presentación. Lo cierto es que fue un experimento que tuvo tan buenos resultados que  por eso me he animado a compartirlo. A lo mejor a alguien más le puede servir para sus clases.

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También he publicado una rúbrica de evaluación y una dinámica relacionada con el reto en esta entrada  de Reto_Lab

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