La vida, una baraja y las clases de FOL

Este septiembre decidí comenzar el módulo de Formación y Orientación Laboral  (FOL) de un modo un poco peculiar. Nada más presentarme abrí mi bolso y saqué…una baraja de póker. Una vez aclarado el hecho de que no íbamos a convertir la clase de FOL en una timba, pregunté si había alguna voluntaria en la sala para hacer un  juego de magia. Enseguida salió una alumna, entre perpleja y divertida por semejante comienzo. Agradeciéndole su participación, le comuniqué que iba a ser ella la que hiciera el juego de cartas. Que yo solo le daría una pauta inicial y que mi labor consistiría en acompañarla en el proceso, porque creía que la magia la tendría que hacer ella. Le expliqué a toda la clase que eso era exactamente lo que pretendía con las clases de FOL: acompañar, guiar y orientar en un proceso en el que las propias alumnas serán las que harán la magia, las que jugarán la partida en primera persona. Y efectivamente, la alumna siguió mis explicaciones y la magia hizo el resto.

El juego consiste básicamente en barajar y a continuación ir generando cuatro grupos de cartas. Una vez establecidos esos cuatro grupos se van descubriendo las cartas que han ido quedando al principio y al final de cada grupo. Esas cartas que se van descubriendo me ayudan a explicar lo que pretendo con las clases de FOL.  Me resulta complicado explicarlo, por lo que he hecho un vídeo que me parece que ilustra bien las conclusiones a las que quería llegar con este juego.

La vida, una baraja y las clases de FOL from Paz Fernández de Vera on Vimeo.

Decía Josh Billings que “la vida consiste no en tener buenas cartas sino en saber jugar las que uno tiene”. Creo que la educación en general y en mi caso la FOL han de enseñar al alumnado a manejar sus cartas, para que sea capaz de sacar su AS y jugar así su mejor partida.

¿Qué cartas nos enseña a jugar la FOL?

  • Las cartas del Talento. Las cartas de Talento hacen referencia al descubrimiento de nuestras capacidades, de nuestro potencial intelectual, emocional y social; a la capacidad de  aprender a aprender;  a la necesidad del aprendizaje para toda la vida;  a la habilidad para visibilizar lo que podemos aportar  y como consecuencia hacer una búsqueda de empleo eficiente y adaptada a nuestras metas y competencias. Lo cierto es que encontrar y verbalizar esas capacidades no es siempre fácil. Por eso al final de la clase les entregué una carta de la baraja en blanco, que rellenarán al final de curso con aquellos talentos que han descubierto a lo largo de todo el año y que tendrán que seguir trabajando para llegar a buen puerto.
  • Las cartas de las Relaciones Laborales. Tienen que ver con la necesidad de integrarnos en el mercado laboral como trabajadores responsables,  con conocimiento de nuestros derechos, obligaciones y de todas las condiciones que rodearán nuestra vida laboral.
  • Las cartas de la Salud. Aluden a la necesidad de tener mentalidad preventiva; a la importancia de detectar y conocer los factores de riesgo presentes en nuestro entorno laboral; a la obligación de saber prevenir los riesgos laborales y medioambientales y adoptar medidas para trabajar en condiciones de seguridad y salud.
  • Las cartas del Trabajo en equipo. Se refieren a la necesidad de aprender a trabajar “con otros”. Estas cartas tienen también mucha relevancia y nos ayudarán a trabajar la  comunicación, la empatía, la asertividad, el compromiso, la escucha activa y la gestión de conflictos.

P.S. Una maga jamás desvela sus secretos, pero sí puede revelar la fuente que se ha encontrado en la biblioteca y que le ha ayudado a que la magia tenga un cierto soporte técnico. Puedes consultar dicha fuente en este enlace.

El reto de las gafas creativas

Hay  dos recursos comunicativos que me gustan especialmente para mis clases. Uno es el uso de objetos de la vida cotidiana que simbolicen un concepto importante  y otro es el hecho de contar historias de la vida real que nos permitan entender mejor lo que quiero tratar de transmitir  en el aula. Y así es cómo empecé el curso pasado mis clases de Empresa e Iniciativa Emprendedora: contando una historia y trayendo un objeto que me sirvió  de metáfora visual.

“Cuando era muy pequeña TVE decidió que el día de Reyes emitiría una película en tres dimensiones. Las 3D de aquella época, en la que solo había primera y segunda cadena, no tenían nada que ver con lo que ahora entendemos por 3D. Lo único que había que hacer era conseguir unas gafas rojas y verdes, que recuerdo que regalaban con el periódico  y que también podían ser de fabricación casera, y mirar a la pantalla. Llegó el día de la proyección. Apenas recuerdo nada de aquello, pero no se me olvida que en un momento dado mis primos, mis hermanos y yo nos quitamos  las gafas… y nos dimos cuenta de que había muy poca diferencia entre lo que se veía con ellas o sin ellas. Pero lo cierto es que decidimos volver a ponérnoslas  por si acaso, por si nos estábamos perdiendo algo que nos pasaba desapercibido”.gafas

En el fondo, lo que verdaderamente creo que tiene trascendencia de toda esta historia es que aquellas gafas nos ponían en una actitud consciente de búsqueda, de ver más allá, de descubrir una nueva realidad, de ver algo tan cotidiano como la TV con una nueva perspectiva. Era como si aquellas gafas tuvieran superpoderes, tuvieran la extraña habilidad de hacernos descubrir cosas que nos habían pasado desapercibidas.

Un día, justo antes de comenzar el curso pasado, volví a ver esas gafas  en una tienda, y al momento pensé que serían un buen recurso para explicar el primer día a mi alumnado  una parte importante de lo que pretendo con las clases  de Empresa e Iniciativa Emprendedora: que aprendan a redescubrir lo cotidiano, a ver las cosas desde diferentes perspectivas, con mirada creativa, con una mirada que les permita ver más allá de lo obvio, detectar problemas y proponer soluciones, tener recursos para poder convertir sus ideas en proyectos tangibles.  Y es que creo que el ejercicio consciente de tratar de descubrir nuevas perspectivas  se ha de enseñar en las aulas.

Tras contarles esta historia y experimentar toda la clase con las gafas que había comprado, les planteé un reto que denominé  “El reto de las gafas creativas”.  Les hice salir del aula y cuando volvieron a entrar se encontraron las mesas ubicadas en forma de cuatro equipos y un pliego  de Goma eva en cada mesa. Tendrían exactamente 20 minutos para diseñar unas gafas creativas que utilizaríamos el resto del año como “ancla visual” para recordarnos ciertas cosas. Se haría un concurso entre todas las gafas de varios cursos y habría un premio para el ganador.  ¿El único problema? Encima de las mesas no había tijeras y de cada pliego tendrían que salir unas cuatro gafas.

Dicho reto me serviría para tratar de explicar entre otras cosas la diferencia entre imaginación, creatividad e innovación. También  para sacar conclusiones  valiosísimas aplicables al mundo del emprendimiento y de la empresa que nos servirían de guía a lo largo del resto del curso.

Lo he documentado todo en esta presentación. Lo cierto es que fue un experimento que tuvo tan buenos resultados que  por eso me he animado a compartirlo. A lo mejor a alguien más le puede servir para sus clases.

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También he publicado una rúbrica de evaluación y una dinámica relacionada con el reto en esta entrada  de Reto_Lab

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